A 111 años del Genocidio Armenio, el mes de abril vuelve a reunir tres tragedias que marcaron a la humanidad: Armenia, la Shoá y Ruanda. Un repaso por la memoria, el dolor compartido y la necesidad de no olvidar, que también rescata el rol pionero de Uruguay en su reconocimiento y reafirma el compromiso ético frente a los genocidios del pasado y del presente.
«El siglo XX quedará entre nosotros como el del horror. Empezó con la aniquilación de la población armenia y terminó con el exterminio de los tutsis de Ruanda y la «limpieza étnica» en la ex-Yugoeslavia. El mundo ha sido testigo de las grandes masacres de la era estalinista, de la inmensa tragedia de la Shoá y de la desaparición de una parte de la población camboyana»
(«El Siglo de los Genocidios»: Bernard Bruneteau)
Tres genocidios se conmemoran en el mes de abril:
El genocidio en Ruanda, El Holocausto y el Genocidio Armenio.
Cada uno con su singularidad.
Pero más allá de la «singularidad»… Genocidio…
El 24 de abril se conmemora el 111 aniversario del Genocidio Armenio.
El primer genocidio del siglo XX.
Para la nación armenia, esta fecha es similar a nuestro Iom Hashoá.
Se toma dicha fecha porque, ya en el contexto de la Primera Guerra Mundial, autoridades otomanas detuvieron en ese día a más de doscientos miembros prominentes de la comunidad armenia. Dando comienzo al horror.
El genocidio tuvo lugar en los vastos territorios del -ya en decadencia- Imperio Turco Otomano. Papel decisivo tuvieron los así llamados «Jóvenes Turcos» quienes, si bien pasaron a la historia como «reformadores», por otra parte son responsables de uno de los crímenes más horrendos de la historia.
Una catástrofe que si bien sus perpetradores aun hoy intentan negar o minimizar como «circunstancias de la guerra», fue lisa y llanamente un genocidio.
Entre 1.500.000 y 2.000.000 de armenios fueron asesinados.
Ya a fines del año 1915 casi no quedaban armenios en Anatolia (vasto territorio del Imperio Otomano).
La mitad de la comunidad armenia del Imperio Otomano desapareció…
Centenares de miles de ellos en las marchas de la muerte, en las cuales los hacían atravesar centenares de kilómetros y morían en el camino de sed, de hambre…
Años después, los judíos también «supimos» lo que eran las «marchas de la muerte»…
Otras formas de asesinato brutales tuvieron lugar, imaginables e inimaginables.
Aunque los años más críticos, más terribles fueron los primeros, los historiadores consideran que el genocidio se extendió hasta los comienzos de la década del 20.
Años después…la Shoá…
Más de una vez hemos expresado nuestro sentimiento al referirnos al genocidio armenio, «hermanados en el dolor».
Como judíos, integrantes de esta comunidad, e integrantes el Centro Recordatorio del Holocausto del Uruguay.
La humanidad nada aprendió…Nada.
Porque luego del Genocidio Armenio vinieron la Shoá, los genocidios de Camboya, Ruanda, Península Balcánica (Bosnia).
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El Genocidio Armenio se encontró durante años entre el olvido, la negación y finalmente el reconocimiento…de algunos…
Hubo que esperar hasta 1965, fecha del quincuagésimo aniversario de las masacres de Anatolia, para que la horrible tragedia volviera al primer plano de la escena política, diplomática e historiográfica.
Y efectivamente en 1965, el gobierno uruguayo, fiel a sus tradiciones, fue el PRIMER PAÍS en reconocer el Genocidio Armenio.
Fue mediante la ley 13.326 que el Parlamento nacional lo reconoció, declarando el 24 de abril como «Día de Recordación de los mártires armenios».
La ley se promulga el 22 de abril de 1965 por el Presidente del Consejo Nacional de Gobierno, el nacionalista independiente Dr. Washington Beltrán.
Uruguay nuevamente a la altura moral de las circunstancias…
En 1947 un gobierno uruguayo, colorado batllista, apoya firmemente la creación de Israel.
En 1965 un gobierno blanco nacionalista independiente fue el primero en reconocer el Genocidio Armenio.
El apoyo de nuestro Uruguay a dichas causas justas, más allá de la ideología partidaria…
Al cumplirse un nuevo aniversario del Genocidio Armenio, expresamos nuestros respetos y solidaridad y acompañamos en el dolor a la colectividad armenia de nuestro país.
Igual que el pueblo judío, los armenios lo saben muy bien:
Recordar y no olvidar es la consigna!
Todos debemos ser empáticos ante el genocidio armenio.
Todos…